Por Pablo Peralta – Presidente Grupo ST

A veces, las cifras hablan más fuerte que cualquier consigna. Solo el 13% de los estudiantes en Argentina termina la secundaria en tiempo y forma, con los conocimientos suficientes en Lengua y Matemática. En la primaria, apenas el 45% de los alumnos alcanza el sexto grado en condiciones adecuadas. Y uno de cada dos chicos de tercer grado no comprende lo que lee.
Estos datos, relevados por Argentinos por la Educación en su anuario 2024, deberían ocupar el centro de la escena pública. No son solo estadísticas: es el futuro de chicos y chicas que quizás no puedan desplegar su potencial, no por falta de talento, sino por falta de oportunidades reales. Por eso, resulta tan valioso el trabajo de organizaciones como ésta que diagnostican con rigor, pero que además impulsan consensos y propuestas concretas. El Acuerdo por la Educación, refrendado por más de 200 referentes de todos los sectores, es una muestra de que todavía podemos construir futuro desde el diálogo.
Educar no es una tarea exclusiva del Estado, es una responsabilidad compartida. Como empresarios, como ciudadanos, como padres o simplemente como adultos que habitan este país, tenemos que involucrarnos. No desde la queja, sino desde la acción. Colaborar con el sistema educativo es mucho más que un gesto altruista: es una apuesta inteligente. Un país que no forma a sus jóvenes es un país que se condena al estancamiento.

En Grupo ST creemos que para aportar soluciones primero hay que entender el contexto. Conocemos a nuestros clientes, entendemos sus desafíos y nos comprometemos a pensar desde esa cercanía para su desarrollo y, en consecuencia, el desarrollo del país. Esa misma filosofía debería guiar también las políticas educativas: no hay receta única. Hay que conocer el territorio, las realidades locales, los desafíos concretos de cada comunidad.
La educación también tiene que dialogar con el mundo del trabajo, porque no hay desarrollo de las empresas ni del país sin políticas educativas. Formar a los jóvenes hoy implica prepararlos para un entorno dinámico, donde se valoran la adaptabilidad, la comunicación, la creatividad y la ética. Y eso requiere una escuela más flexible, más viva, más conectada con la realidad.
En este marco, desde Grupo ST venimos acompañando diferentes iniciativas educativas con foco en la inclusión, la calidad y el acceso. Apoyamos programas de becas en alianza con la Universidad Di Tella, Fonbec y Reciduca; acercamos herramientas digitales a escuelas rurales con la plataforma TICMAS; promovemos la formación en oficios junto a Pequeños Pasos y acompañamos proyectos de inclusión social y digital a través de la Fundación Educando, AEDIN y otras organizaciones. También impulsamos acciones de valor compartido con nuestros clientes, como la campaña de La Valijera, que nos permitió entregar este año más de 1.200 kits escolares en todo el país. Y lo hacemos porque estamos convencidos de la importancia que tiene hacer un aporte desde nuestro lugar.

La tecnología, claro, puede ser una aliada poderosa. Pero no alcanza. No hay transformación posible sin docentes bien formados, motivados y acompañados. Y tampoco sin una escuela que dialogue con el mundo real, que enseñe a pensar, a comunicar, a colaborar y a trabajar. Hoy más que nunca, necesitamos una educación que no repita fórmulas del pasado, y que prepare a los jóvenes para un presente complejo y un futuro incierto.
Como decía Sarmiento, “educar al soberano”. Y como completó años después Paulo Freire: “La educación no cambia el mundo. Cambia a las personas que van a cambiar el mundo”. Ese es el verdadero sentido de educar: formar a quienes, algún día, tomarán decisiones, liderarán equipos, resolverán conflictos, imaginarán nuevos caminos.
La buena noticia es que no estamos empezando de cero. Ya sabemos qué funciona. El desafío es escalarlo, sostenerlo, coordinarlo y, sobre todo, hacerlo sin mezquindades. No se trata de banderas políticas, sino de una causa común. En un país con tantas urgencias, apostar por la educación es lo correcto y, sobre todo, lo más inteligente que podemos hacer.